Reseña: La larga marcha, Stephen King



“Así se terminaba, pensó Garraty. Una desconexión absoluta de todos y de todo lo que les rodeaba. Nada, salvo la carretera. La mirada fija en la carretera con una especie de horrorizada fascinación, como si fuera una cuerda floja que tenían que recorrer sobre una infinita sima sin fondo”
La larga marcha (The long walk, en inglés)
Stephen King (originalmente bajo el seudónimo de Richard Bachman)
350 páginas
Editorial Sudamericana
⭐⭐⭐⭐⭐

Sinopsis: 
Una inquietante novela futurista donde la realidad supera a la fantasía más terrorífica. El escenario: una sociedad ultraconservadora que ha llevado al paroxismo sus rasgos más perversos, dominada por un estado policial. El acontecimiento: la más extraordinaria competición deportiva, una agotadora marcha a pie donde un resbalón puede ser el último. Los competidores: 100 adolescentes elegidos por sorteo y decididos a pasar sobre los cadáveres de sus compañeros para llegar a la meta. El premio: fama y fortuna para el ganador, es decir, para el único superviviente… Solo uno será el triunfador. Los 99 restantes morirán.
Reseña personal
Hola a todos los que pueden estar leyendo esto. Como pueden ver, llego con una nueva reseña del maestro del horror contemporáneo, después de haber leído Colorado Kid hace sólo un par de semanas. Todo esto gracias a la colección que un diario está haciendo en mi país, así que es seguro que durante estos meses siga recorriendo la bibliografía de Stephen King con estas reseñas. Por lo que hoy es el turno de La larga marcha, primer libro que escribió King cuando estaba en plena época universitaria, pero que sin embargo no se publicó hasta finales de los 70’s bajo el seudónimo de Richard Bachman, cuando en ese entonces sus editores pensaban que podría estar saturando el mercado al publicar una media de libros más alta de lo normal con el nombre de Stephen King, según lo dicho por el mismo escritor, señalando además que “…Bachman se transformó en un elemento de transacción…” para ellos y para él. Así que finalmente este libro llegaría después de alcanzar éxito con Carrie, Salem’s Lot y El Resplandor.
Nuestra historia comienza en un futuro no muy lejano donde una distópica sociedad estadounidense se reúne todos los años a presenciar una maratón llamada “La gran marcha”, caminata a pie donde 100 adolescentes de todo el país son seleccionados al “azar” para competir en ella. En ésta deberán poner todos su esfuerzos para sobrevivir ya que el último que quedé en pie será el ganador. En lo que dura esta marcha 99 de los participantes serán eliminados en diferentes circunstancias pero bajo una misma norma: no deben bajar la velocidad de 6,5 km/h. Si después de tres advertencias el participante llega a un cuarto aviso, le dan el “pasaporte”, que si bien en el principio del libro no se especifica qué es, luego nos daremos cuenta que significa el asesinato a sangre fría del involucrado. No se pueden detener a descansar, alimentarse ni hidratarse, y así tampoco el resto de las necesidad fisiológicas. No pueden salirse de la carretera, tener proximidad con la multitud, ni menos perjudicar a otro participante. Nada imaginable, porque cada una de ellas les significará una advertencia; todo esto controlado por los militares, que subordinados bajo el poder de El Comandante tendrán la función de guardar que el desarrollo de la competencia sea el acorde a las normas.
“Todos estamos chiflados o no estaríamos aquí. Creía que ya habíamos discutido esto hace horas. Todos deseamos morir, Garraty. ¿Todavía no te has metido eso en tu obtusa cabezota?”
La larga marcha es una novela terriblemente desoladora, dueña de un sufrimiento físico y psicológico que perturba. Si bien el relato se centra principalmente en Ray Garraty y como éste sobrelleva la carrera, otros personajes se irán sumando, a los cuales veremos desde la perspectiva del mismo Garraty. Si han leído antes a King ya se habrán dado cuenta que su fuerte es la constitución y el desarrollo de los personajes, y ésta no es la excepción. Cada personaje de este libro tiene su propia historia que se hace inevitable conectar con ellos. A momentos la propia lectura llega a tener ese carácter exhaustivo propio de como va sucediendo la narración,  haciendo posible sentir que nosotros mismos somos participantes de la maratón. Lleno de morbo y situaciones triviales, lo que viven los personajes está retratado de una forma tan cruda que toca nuestra fibra más sensible al sufrimiento humano.
A la marcha los participantes se inscribieron voluntariamente y vemos como en un principio la actitud de estos ante la competencia está llena de ansiedad y orgullo, pero en el último tercio de la historia somos testigos de la transformación que tienen los personajes. Los matices que toman cada uno de ellos no dan cuenta solamente de lo demacrados y fantasmales que se vuelven físicamente, sino que también existe una maduración psicológica y emocional.  La imagen de El Comandante es clave en este sentido para notar la diferencia, personaje que es alabado en un principio pero que luego su imagen se llena de desprecio, odio y resentimiento. Similar a lo que sucede con la multitud repartida por los diferentes pueblos, cuya presencia se va volviendo inadvertida y como un recuerdo vago para los participantes. Lo que viven es un redescubrimiento personal, dando a nosotros los lectores pasajes celebres llenos de frases metafóricas con meditaciones y diálogos filosóficos. En cada kilómetro que recorrían asimilaban la muerte un poco más, donde el llegar a la meta ya no era el objetivo.
“Quizás ni siquiera la muerte era tan terrible. Todos, incluso el comandante, tendrían que afrontarla tarde o temprano. Entonces, ¿quién estaba timando a quién?”
Uno puede pensar que de una trama simple como el desarrollo de una competencia, la lectura se puede volver tediosa y la narración repetitiva, pero es genial como Stephen King hace de cosas triviales los elementos para mantenernos metidos en la historia hasta la última página. Con una crítica social a una sociedad controlada por los medios de comunicación y cada vez más cegada e inerte al sufrimiento y la crueldad del ser humano, La larga marcha es una novela que se puede leer fácilmente en una semana, y si se tiene más tiempo dos tardes serían suficientes. Recomendable para introducirse en el mundo de King y un indispensable en la lista de los clásicos de este escritor.

1 comentario:

  1. Excelente reseña, fue uno de los primeros libros que leí de King, me llamaba bastante la atención y tuve la suerte de poder entrar en una lectura conjunta, fue el motor para al fin poder leerlo. Definitivamente me encanto, aunque llegue a sufrir bastante con algunas situaciones.

    Saludos y suerte con los libros de King.

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